Cada vez más compradores extranjeros visitan China para inspeccionar directamente los coches usados antes de realizar sus pedidos. La visita al almacén permite a los clientes comparar diferentes modelos, comprobar el estado del vehículo y hablar directamente con el proveedor sobre los detalles de la exportación.
Durante la visita, los compradores suelen fijarse en el kilometraje, el estado exterior, el desgaste interior, el estado del motor o la batería y las opciones de envío disponibles. En el caso de los coches eléctricos de segunda mano, el estado de la batería y los accesorios de carga también son aspectos clave.
CCH da la bienvenida a concesionarios, comerciantes y compradores de flotas internacionales que deseen adquirir vehículos usados chinos de una manera más práctica. La empresa ayuda a sus clientes a comparar sedanes, SUV, vehículos eléctricos e híbridos según la demanda del mercado local.
La comunicación directa facilita la cooperación. Los clientes pueden confirmar los detalles del vehículo con mayor rapidez, comprender claramente el proceso de exportación y elegir los automóviles más adecuados para su mercado. Esta es una de las razones por las que la exportación de automóviles usados de China está ganando popularidad entre los compradores internacionales.